Fecha: 17 de Noviembre de 2020
El Colegio de Mediadores de Seguros de Asturias lamenta el fallecimiento de Juan López López, presidente de la organización colegial en la década de los años 90, y un firme defensor de la profesión, con la que siempre demostró su compromiso.
Por Florentino Bango Álvarez
La mediación asturiana está de luto. El pasado día 12 de noviembre falleció el que fue presidente del Colegio de Mediadores de Seguros de Asturias en la década de los años noventa del siglo pasado, D. Juan López López.
Sevillano de nacimiento -su gracioso acento andaluz se fue con él- y asturiano de adopción ya que se casó con Mari, una asturiana de cuna, llevó las riendas de la organización colegial sustituyendo en el cargo a su buen amigo José Luis Fernández Mayo.
Juan era una persona diferente, te recibía siempre con una sonrisa y te despedía con una gran carcajada. Conocí a Juan compartiendo pupitre en el primer curso que organizó el Colegio de Mediadores de Seguros de Asturias para la obtención del título, denominado en aquella época, de Agente y Corredor de Seguros. Se impartía en presencia y ahí empezamos nuestra relación personal que duró hasta hoy y que perdurará siempre para mí; profesional, primero en las Juntas de Gobierno y comisiones permanentes del Colegio, cuando impartimos los cursos formación; y de trabajo en la última fase de vida profesional.
Juan como profesional era una persona exigente, recta, estudiosa, calmada en sus decisiones y, sobre todo, tenaz y trabajador. En su etapa de presidente del Colegio su lucha siempre estuvo dirigida a la defensa de la profesión, “peleando” por ella en el Consejo General, en una etapa dura la mediación, y promoviendo y encabezando la manifestación celebrada en Madrid para la defensa de nuestros derechos cuando se estaba tramitando nuestra famosa Ley 9/92 de Mediación en Seguros Privados.
Persona de grandes convicciones, “enamorado” de su familia y de su trabajo, y amigo de sus amigos, desde aquí quiero manifestar a su familia, la satisfacción de haber compartido con él amistad y trabajo, a su esposa Mari, a sus hijas Mónica y Patricia, a sus hijos políticos, nietos y a toda la familia mi reconocimiento y el de toda la mediación asturiana.
Descanse en Paz.